DEFENDER EL AVE SOTERRADO ES DEFENDER LOS DERECHOS HUMANOS Y LA VIDA

En estas fechas se celebra el Aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, una cuestión significativa para la Humanidad pero quizá nos involucra poco dado que cuando pensamos en el incumplimiento o violación de los mismos acabamos pensando en otras latitudes y en otro países a causa de la información interesada que los medios de comunicación realizan para de alguna forma hacernos ver que estas cuestiones no se producen en nuestra esfera próxima de sociedad occidental justa y equilibrada.

Pero pensar en que los Derechos Humanos nos son ajenos no es cierto, están más presentes que nunca puesto que su característica de Universalidad, no sólo es una referencia a un marco geográfico, el Mundo, también es una referencia a todas las personas, físicas y jurídicas, y por supuesto al Poder. En nuestra Constitución esos Derechos Humanos son criterio interpretativo de nuestra Norma suprema así como parte de la misma en el momento en que introduce y desarrolla los Derechos Fundamentales y los Principios Rectores como comunidad social.

Y es especialmente el Poder ejercido de forma arbitraria el que más violaciones de Derechos Humanos produce y en el caso de nuestros barrios del Sur, la arbitrariedad con que se las gasta el Ministerio de Fomento, a través de ADIF, y las Administraciones regional y local, supone que la entrada del AVE en superficie traiga consigo que se produzca transgresiones en la inviolabilidad de nuestros domicilios, que se afecte el derecho a la educación de estudiantes que acuden a colegios e institutos al otro lado de los pasos a nivel, que se cercene el derecho de libre circulación con el levantamiento del muro que además va a enclaustrar en un gueto a muchas personas. Todo esto choca frontalmente con el derecho a un nivel de vida adecuado y a una mejora de las condiciones de existencia así como el derecho a un mejoramiento en todos sus aspectos del medio ambiente puesto que la obra de instalación del AVE se realiza sin las más mínimas consideraciones a todo lo anterior por carecer de un instrumento ambiental, la Declaración de Impacto Ambiental, como ha dicho Europa y viene insistiendo la Plataforma Pro Soterramiento, que tiene como consecuencia que se violen tus Derechos Humanos, los del resto de las personas que conviven contigo así como de las demás que viven en tu barrio o en los barrios de toda la Ciudad por este desastre que nos imponen.

Todas las personas involucradas en este movimiento de decir “No al Muro” y sí al “AVE soterrado”, estamos luchando por el reconocimiento de nuestra dignidad, exigiendo la mejora de nuestras condiciones de vida acudiendo a concentraciones en la calle con frío, tocando canciones, vendiendo camisetas o escribiendo una denuncia para frenar e intentar eliminar los atropellos que sufrimos. Y todo de ello de una manera fraternal que nos da la fuerza y el tesón para plantarnos contra la arbitrariedad de forma ininterrumpida y alegre porque somos defensores de Derechos Humanos y eso es lo que nos debe motivar para continuar y al final ganar porque otro Mundo y otros barrios son posibles con la labor y el corazón de todas las personas que estamos en esta lucha justa, sin olvidar que hay que no habitan en la zona del conflicto, ni tienen otra relación con éste, que el sencillo sentimiento de solidaridad humana, tan escaso en estos tiempos presentes y que ha encontrado, en esta lucha ciudadana, una tierra fértil donde germinar.